BATISCAFO LIBROS
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Sellos y Catálogo (DETALLE LIBRO)
Autor:
Editorial: Errata Naturae Editores
Colección: El Pasaje de los Panoramas
ISBN: 9791387597283
Fecha Publicación: 2026-05-25
Precio (S/IVA): 15.29
Precio (C/IVA): 15.90
Formato: Tapa blanda o Bolsillo->Cosido
Paginas: 96
Medidas: 215 X 140 mm
IBIC: FICCIÓN MODERNA Y CONTEMPORÁNEA
Sinopsis:
Una mañana de mayo de 1940, una mujer acaba de dar a luz. Es madre primeriza y la felicidad de ese prodigio la embarga: qué bello sería entregarse a esa placidez por estrenar. Fuera, sin embargo, el asedio de la realidad no cesa: «bombardeos en serie y salvas de fuego, impactos que se mezclan, se confunden, y todo se amplifica, se torna caótico y parece sostenido por el intenso y rítmico tumulto de las sirenas».
Así es, los nazis están invadiendo su país, Bélgica, y ella ha de unirse a los millones de exiliados que recorren los caminos en dirección a Francia: mujeres, niños y ancianos huyen de la guerra, escapan de las tropas enemigas y dejan pueblos y ciudades desiertas. La hemorragia posparto, su debilidad, de algún modo, atenúan, sofocan, lo que experimenta durante este éxodo. Pero no atenúan ni sofocan la necesidad de proteger a su hija recién nacida: toda su atención, toda su voluntad se dirigen hacia ese objetivo. Los soldados franceses, los habitantes de las aldeas donde hacen noche, sus compañeros de infortunio: de todos ellos —seres asustadizos y a menudo egoístas, pero también sensibles y compasivos, unidos por el mismo desamparo ante la injusticia, la violencia y el dolor— recibe ayuda.
No es, en cualquier caso, la primera vez que emprende este viaje: en cada localidad, en cada parada, las imágenes evocan, como en una ensoñación, otra huida, aquella de la infancia, en agosto de 1914, junto a sus padres…
Única obra autobiográfica de Madeleine Bourdouxhe, «Bajo el puente Mirabeau» es un «relato real», como la Suite francesa de Irène Némirovsky, que nos sumerge por completo en este viaje simbólico: la mujer, en su momento de mayor vulnerabilidad —aún con las secuelas del parto—, debe atravesar la oscuridad, dar a luz a la vida, a la plenitud… Hay belleza a raudales en estas páginas, incluso en medio del lodo, incluso bajo las bombas. Entre tanto sufrimiento, la autora compone un alegato de dignidad y esperanza, una pieza magistral donde encontrar consuelo. s
Una mañana de mayo de 1940, una mujer acaba de dar a luz. Es madre primeriza y la felicidad de ese prodigio la embarga: qué bello sería entregarse a esa placidez por estrenar. Fuera, sin embargo, el asedio de la realidad no cesa: «bombardeos en serie y salvas de fuego, impactos que se mezclan, se confunden, y todo se amplifica, se torna caótico y parece sostenido por el intenso y rítmico tumulto de las sirenas».
Así es, los nazis están invadiendo su país, Bélgica, y ella ha de unirse a los millones de exiliados que recorren los caminos en dirección a Francia: mujeres, niños y ancianos huyen de la guerra, escapan de las tropas enemigas y dejan pueblos y ciudades desiertas. La hemorragia posparto, su debilidad, de algún modo, atenúan, sofocan, lo que experimenta durante este éxodo. Pero no atenúan ni sofocan la necesidad de proteger a su hija recién nacida: toda su atención, toda su voluntad se dirigen hacia ese objetivo. Los soldados franceses, los habitantes de las aldeas donde hacen noche, sus compañeros de infortunio: de todos ellos —seres asustadizos y a menudo egoístas, pero también sensibles y compasivos, unidos por el mismo desamparo ante la injusticia, la violencia y el dolor— recibe ayuda.
No es, en cualquier caso, la primera vez que emprende este viaje: en cada localidad, en cada parada, las imágenes evocan, como en una ensoñación, otra huida, aquella de la infancia, en agosto de 1914, junto a sus padres…
Única obra autobiográfica de Madeleine Bourdouxhe, «Bajo el puente Mirabeau» es un «relato real», como la Suite francesa de Irène Némirovsky, que nos sumerge por completo en este viaje simbólico: la mujer, en su momento de mayor vulnerabilidad —aún con las secuelas del parto—, debe atravesar la oscuridad, dar a luz a la vida, a la plenitud… Hay belleza a raudales en estas páginas, incluso en medio del lodo, incluso bajo las bombas. Entre tanto sufrimiento, la autora compone un alegato de dignidad y esperanza, una pieza magistral donde encontrar consuelo. s